lunes, 3 de marzo de 2014

LABIOS DE ROJO




Al ritmo de la música, bailando con cada estribillo, se pintó los labios de rojo, su color favorito.
Los recuerdos se aglomeraron en su cabeza y al son de la canción volvieron a desaparecer.
Batas blancas y pruebas, niebla en la memoria y volvió a ser joven, niña y durmió.

Colaboración de Agola

LA FRONTERA



Y ahí estaba yo. Llena de miedo, temblando y deseosa por salir de aquel agujero. Habían pasado más de veinticuatro horas. Cruzar la frontera sería mi libertad.

—¡Aquí tienes tus papeles! —me dijo.

Pude sentir el sol, el aire, pude respirar profundamente. Vi la luz. Lo había conseguido. Y sonreí.


Colaboración de Agola

lunes, 24 de febrero de 2014

A CASA LLEGO



Un loco sin norte escapando lejos
mordiscos de rabia por los tejados
al azar sin destino
sin un lugar, sin camino.

Palos de ciego, noches de bar
alma de héroe muerta de miedo
te irás, serás un sueño al sur
de los recuerdos.

Prendí de luz un rojo inmenso
tus besos rojos de rojos besos
sangrando a pecho abierto.

El sol amanecerá para ambos,
dos extraños extranjeros,
manos volando rompen el hielo
sangre roja en el pañuelo.

Pasarán horas y amores nuevos
tus ojos, hoy de miradas, serán versos
arma blanca, rojo violento,
seremos nada, un nadie envuelto
camino al odio triste destierro,
un cielo abierto, dos sombras solas
altas al vuelo detrás del cielo.

Ladraron locos y obtusas bocas
habrá un verano, dos primaveras y cuatro inviernos,
sedará el tiempo las palabras
que dijimos en serio,
lloverán hechos y años
a inundar flores y un rojo ileso
coloreará anclas en el desierto
pero en esta vida, en secreto, te veo
y busco y encuentro
y hayo dudas y respuestas
risas, sueños
lágrimas rojas de infinitos
días, minutos, instantes
y un corazón por delante,
rojo, brillando en tus manos
y una ventana de paisajes
y desnudo, tu cuerpo
rojo ardiendo de caricias,
a casa llego.

lunes, 27 de enero de 2014

EL ENTIERRO DE LA VIDA Y SUS DOBLECES



Alas contra el viento, retroceso,
huracán hambriento de lugares
relieve en los lunares de un milenio
y el fin del suspiro en un momento.

Eres, vida, el secreto y te apagas
con llama envuelta en lágrimas
abres en el alma desencuentros,
besas a la muerte a sus espaldas
tiemblas y te inventas falsos dioses,
de codicia anclas barcos en tu puerto
truncas con olvido la tristeza
que es vivirte de futuro y de recuerdos.

Tiemblo al verte despedida por las nubes,
rabio al verte sostenida por el viento
en el ocaso veremos
como amordazas el trueno de tu silencio.

Acabaremos dormidos,
anestesiados estamos
donde se resguardan del frío
los desamparados.

Y aunque corrieses despacio
cuando el dolor tan adentro
no prodigase un te amo
en las dobleces de tiempo,
habré abarcado despierto
las palabras y su entierro.

La tierra callada arropará los lamentos
y polvo de hadas alumbrará el firmamento
cuando dentro de nada todos vivamos muertos.

domingo, 26 de enero de 2014

UN ARCO DE RAZÓN ENTRE LA LOCURA INCONEXA DE UN SÁBADO ROTO




Nunca encenderás conmigo mil lágrimas vivas
de intensos felices y tristes fracasos
en lo alto del pozo o el fondo del vaso
del amor olvidado si existió de algún modo.

Un vacío extranjero disimula el descenso
en pendiente, dormido, te extraño y me rompes,
caricias expatrias recorren tu mano,
un esclavo ajeno se somete al antojo.

No es maldita ceguera, tu egoísmo cobarde
o sentimientos en vena, nieve envuelta en humo.
Vete ya, vete fuera y olvida el lamento
de la suerte que ignoras e implora cariño.

A deshora habitantes dormidos dan aliento al exilio
ni te importa ni importas, no importas…
de verás.

A lo lejos del ruido la luz palpitando
con el tacto medido del sabor de unos labios
engañarán al lamento de tus pies descalzos
por correr tras el sueño y no andar por el barro.

Es calor de domingo este amarte en el filo
y cuando ames de verás entenderás los suspiros
alumbrando apenas un milagro divino
así se acaba en comienzo el principio.

No utilizo estrategia, ni hablarán sentimientos
esta boca no escucha, estos ojos no mienten
este corazón inerte, ni siembra pecados
ni le tiembla la mano si el sentido no es mutuo,
para soledades cercanas no ocupa distancia
y se sale del pecho cada mínimo beso
que se acerca a los labios
sin anclar en tierra corales de celos,
ni vacías batallas.
Acostumbra a andar solo por el sol,
por la niebla y los días de lluvia son menos ni rotos.

Diría ojalás como utopías, gritaría tremendo tu nombre
si sirviese de algo
pero vuelve el final y el principio de algo.
Hay que llorar y levantarse, zozobrar en secreto
alimentando verdades y tu sólo eres
un sueño pasajero, fantasía de niño.

Amor sin más, mientras el mundo da vueltas,
antes de que se acabe el tiempo prendido
de inimaginables maneras,
acotado y esquivo
calentando del frío la primavera
rondando soledades de hastío como siempre hizo sólo
el invariable destino.