sábado, 6 de noviembre de 2010

AMIGO MÍO

Aparecen las verdades comprensibles,
amanecen los recuerdos en ceniza
compuestas las trizas de un demente
no se cosen los labios en las misas,
engalanen la recóndita esperanza
que revuelvo sus lugares más lejanos.

Me tiré por si me hacían zancadillas,
entristecí al amor de los pesares
con la mano envuelta en paño de lunares,
me encerré en filosofías sin morales
naufragando al equinoccio de mentiras
y en el lugar de partida tiré los dados,
sembrando la vieja sombra de mi ruina
que, por rutina, se me fue acostumbrando
a huir repentina, mendigando,
con las prisas predispuestas al fracaso.

Sin conflictos me dispongo a la entereza,
hasta el fondo, sea dulce o sea amargo,
a la urgencia de ser yo quien la detenga,
a la ausencia que se inmola en un retrato,
a la suma conjugada con la risa,
a la culta honradez de la humildad,
a la cata consumada de la vida,
a la sincera amistad de quien me quiere,
a la última palabra que yo diga.

Extenso es el perdón, yo nos perdono.

viernes, 5 de noviembre de 2010

ARDE, ARDE Y ARDERÁ

Arde, arde y arderá
en el mar, frente al soplo
en el ojo del huracán
en el corazón dormido
a la distancia, en el hielo
bajo tierra o al vuelo
a años luz, al instante
en el oyo horadado al cielo.
Arde, arde y arderá
en el octubre de este enero
con tus lágrimas en los besos
caladas hasta los huesos
respirando soledad.

Soy tuyo si tengo dueño
camino si hay sendero
abrazo si el alma es cuerpo
sueño si no te vas.
Si se equivoca la calma
y la razón nos separa
arde, arde y arderá.

Otro momento cualquiera
en el que llame a tu puerta
esperando que vuelvas
lista por regresar.

Arde, arde y arderá
no temas si está temblando
la llama quema mi mano
y la tuya ardiendo está,
serán testigos los años
arde, arde y arderá.