miércoles, 11 de febrero de 2009

ALGO ARDE POR DENTRO



Donde habita la última galaxia,
en el lunar sonrojado tatuado a tu espalda,
atisbo de duda su lugar somnoliento,
deambulando inconsciente
por recodos ausentes y sus manos marchitas.


Es algo más que la muerte, una lágrima viva
derrochando el alma en pendiente
fulminada a la huida
de tu mejilla candente.


Es un soplo aéreo a las velas del odio
hacia mares de envidia
embravecidos de aliento,
tormentas y ojos al acecho vigilan
y no queda regreso
y no existe salida.


Quién tomara tu boca y entendiese que dice
mientras dure un suspiro,
para así disfrazarme de esperanza o sonrisa
por vaciar de tu mente
cada página en blanco
cada punto y aparte
esos lunes vencida por amores de humo,
sin llegar a abrazarte.


Porque temo ser otro en esta misma poesía
o disolver en tus brazos otra duda violenta
o alojar los latidos en las noche que ansías
o estrecharte tan fuerte que se mezclen las ruinas
de tus pupilas vacías y mi miedo a quererte.

lunes, 2 de febrero de 2009

ESTALACTITAS DE HIELO






Sería perfecto un beso
si no te beso,
estalactitas de hielo
quemando, frío, el deseo
dentro de nuestras bocas.

Como perdido me encuentro,
tu rostro brilla perfecto
a la luz de la farola
como plagiando los sueños
que nunca logran a oscuras
la pasión de esta locura,
instantes mudos y eternos.

Mendigo amor a la luna,
recuerdas luna la noche
dormida en el horizonte
a aquella dama desnuda,
la alfombra desde tu casa
brillantina a la deriva,
la vieja como el escriba
bordando al balcón palabras
de lenguas entumecidas
presas del ansia encarnada,
promesas enamoradas
que contar a sus vecinas.

Mañana será mañana
menguado el tacto medido
de diez arquitectos egipcios
mejorando una mastaba,
todo y más no será nada,
argucia, siniestro, el tiempo,
el diablo en el convento
reza con su guadaña.

Recuerdas, luna, recuerdas
el temple candente al soplo
rodando cierto y sonoro
arañando las entrañas,
una única batalla
del corazón que no espera
latido a latido frena
hasta llegar a pararse.