sábado, 31 de mayo de 2008

BUSCANDO DENTRO


No es posible otro credo, no es precisa otra lucha
mi frontera se quema sin fuego, mi fusil se suicida.
Mi vena valiente es un gen recesivo que teme a la muerte
que llora cual niño perdido en el parque.


Mi euforia combate los sábados noche con luna menguante
y llega cansada al día siguiente
de oler a presente en el fondo de un vaso
con los labios vacíos y aliento a tristeza.


Mi alegría temprana palidece a la tarde
con las caras sin rostro de gente corriente
olvidando aquello que les hizo felices
mientras pierden el metro.


Mi amor se enamora cada cierto milenio
insiste en la humildad de los besos,
en pensamientos fugaces
me llama a deshora y cuelga al momento
para hablar de silencio
las noches posibles que nunca existieron.