viernes, 23 de noviembre de 2007

...Y MENTIRÍA.



De nuevo el orgullo choca contra la puerta,
se abre una brecha en el alma,
una alerta de alarma despierta al insomnio,
la luna de otoño ya sabe quien llama.


De nuevo es tarde para hablar con palabras,
los hechos desgastan la prisa de robarte una sonrisa
convenciéndote de nada… a lo mejor vale la pena
coronar con quimeras el vacío de los besos
y agrandar la letanía con tropiezos y lejía,
para no escuchar los versos que dibujan mis poesías,
para acabar desangrada la nostalgia malherida
que empieza como termina y siempre termina perdiendo
contando que paga el precio de la suma del desprecio
y el desamparo. Por eso no comprendo como sale tan caro
desprenderme de lo puesto e hipotecando el pasado
presiento la bancarrota del corazón destrozado,
parado y desamparado ha sufrido demasiados contratiempos
para no salir corriendo de tus brazos
donde me humillo si vuelvo, donde me quedo llorando,
donde busco, despistado, sentimientos
y encuentro una hoja en blanco y tu silencio
diciendo adiós sin presencia.

HAMBRE


No habrá presa ni herrumbre
ni dios que dé vida,
el hombre muere a escondidas
de los ojos que no sufren.

La paz, ave desterrada,
anida almas vendidas,
con rabia dilapidan
su última morada.

No te llamemos hambre,
no te llamemos sida,
es la voluntad homicida
de un corazón razonable,
no llora cuando está enfermo
si aguarda con su guadaña
un ejército de arañas
tejiendo desde el infierno,
un infierno comprendido
entre un cielo sin presencia
y una tierra que sentencia:
Es mejor no seguir vivo.

Y los hijos de los hijos
maduran sueños vidriados,
como no va a ser pecado
hacer el amor por vicio.

Bocas claman clemencia
para dormir por las noches,
por un euro mil reproches
y la moral no despierta.

Que poco cuesta la muerte,
que grandeza inhumana
permitirnos la esperanza
enterrado su presente.

TE SERÍA SINCERO...


Te sería sincero y mentiría,
ni tú eres lo que quiero
ni yo entiendo tu manía
de encerrar un prisionero
con el alma partida.
 

Escupe mi cancionero, gitana,
que me retumban las canas de la espera,
ya son muchas primaveras
sin viento, en un barco de vela,
en este desierto hastío,
marchitas las baladas
que cantas desangrada con tu velo,
engañando las prisas de correr muy deprisa
cuando el amor va tan lento,
me dijiste un día con la botella vacía
que no valía nada,
tampoco mentías,
por eso me estanco en el charco
y búscate un mar ,amiga,
que se me seca la risa
hasta que en invierno mía
caerá el agua que ahora es barro,
con los bolsillos vacíos
y con los mismos zapatos
pero el alma de blanco
seguirá su poesía.
 

Tú a amenizar palacios,
me sale más barato
beber la noche en un antro
que pecar de hipocresía,
bonito será ese día
en el que el llanto añorado
recuerde que te quería.



martes, 6 de noviembre de 2007

EL SONIDO REAL DE UN CIGARRO

Es invertir el vuelo,
es tan hallar profundo otro abismo,
es consumir las armas y quebrar el último consuelo,
es esperar la muerte ahogada en lágrimas,
es ver la silueta ausente del amor de un niño
con dios escondido en su letargo.
 
Que la luna muerda el desamparo,
que me lleve pronto,
que me lleve entero,
que detenga el hambre de mi garganta
aullando apenas toda la noche.
 
Es este adiós invariable,
es no entender el mundo,
verlo y verse miserable,
es afrontar la euforia y su reverso,
es dormir cansado, es vivir dormido,
es sonreír borracho y llorar bebido,
sintiendo el peso de la verdad por el camino,
el terror de las huellas,
el pánico de la nostalgia en los cruces,
los matices del sueño y sus montañas.
 
No sé, no entiendo,
me paralizan las dudas de una legaña
y si fuese corriente esta tristeza,
te abrazaría en el puente de la locura.
 
No me tiembla la mano, no es cobardía
este oscuro paisaje de desamparo.